En los últimos días se ha conocido el plan educativo del próximo presidente colombo-estadounidense de la República de Colombia, el cual fue construido por organizaciones e individualidades que convergen en el sector privado de la educación como por ejemplo la “Asociación de Colegios privados de Colombia ”, también destacan nombres como el de la senadora de Salvación Nacional Sara Castellanos; este documento tiene como propósito presentarle al país una propuesta de transformación educativa en aras de mejorar la calidad, la cobertura y la pertinencia de la educación, bajo la premisa de que la educación debe convertirse en el principal motor del desarrollo nacional. Según los autores, el alcance de esta iniciativa pretende cobijar a 9.5 millones de niños y jóvenes, 18 millones de padres de familia y más de 430 mil maestros.
La construcción de este documento parte de una base de investigaciones internacionales y nacionales que presentan las brechas educativas entre lo rural y lo urbano (también atravesado por una condición de clase). Una de las premisas más importantes gira en torno a la jornada única, pues, identifica que la principal fuente de desigualdad radica en la exclusión de la jornada única universal en el sector oficial, precisando que solo entre el 17% y el 24% de los estudiantes en entidades públicas acceden a ella, en contraste con el sector privado.
¿Cómo se planea mitigar estas brechas?
La propuesta de transformación de Abelardo gira en torno a 4 pilares que planean eliminar las brechas educativas que son:
Becas por la patria:
Implementación de un modelo de subsidio a la demanda centrado en el estudiante, donde los recursos públicos siguen la elección de las familias a través de bonos escolares, tomando como precedente el antiguo programa PACES en Colombia.
Jornada única universal:
Expansión del tiempo de instrucción desde la primera infancia, utilizando las instituciones privadas y mixtas con capacidad instalada para absorber de forma inmediata la demanda estudiantil oficial.
Autonomía Curricular y Regulación Inteligente:
Flexibilización pedagógica para que las instituciones adapten sus planes de estudio al entorno global y tecnológico, sustituyendo el control estatal de procesos por una supervisión orientada exclusivamente a los resultados y la calidad evaluada bajo evidencias.
Fondo nacional mixto por la educación:
Creación de un fondo alimentado por recursos públicos, alianzas público-privadas (APP) y mecanismos de educación por impuestos para financiar la infraestructura escolar.
2. ¿Qué implican estas propuestas realmente?
Resulta bastante preocupante leer la propuesta educativa del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, pues, de principio a fin aunque se intente hacernos ver que la propuesta educativa busca “garantizar el derecho a la educación, supervisar resultados, proteger a los estudiantes y promover condiciones para un ecosistema educativo diverso, innovador y orientado a la excelencia.” verdaderamente busca transformar la definición de educación de un derecho a un servicio, siendo además muy coherente con la perspectiva de Milei en torno a que la educación no debería ser un derecho porque “alguien lo tiene que pagar”. Entendemos que esta propuesta es una amenaza contra los educadores, la formación de los estudiantes de clases trabajadoras y además contra la soberanía de Colombia. Vamos a iniciar el análisis de esta propuesta para mercantilizar la educación en partes.
El desmantelamiento de lo público
Es interesante ver cómo los sátrapas escriben mentiras como que en la “Patria milagro” el Estado no se debilita, sino que se “fortalece en su función esencial: garantizar el derecho a la educación, supervisar el cumplimiento de resultados y proteger a los estudiantes, al tiempo que habilita un ecosistema educativo más flexible, eficiente y centrado en el aprendizaje” Para ser claros y desenmascarar esta demagogia a lo que se refiere con fortalecer la garantía del acceso a la educación y supervisar resultados no es más que la mutilación de los deberes del Estado haciendo una transferencia de un verdadero garante a un financiador de privados ¿cómo?
Subsidio a la demanda
En el supuesto afán de ser garante de derechos, el plan educativo de Abelardo propone debilitar el financiamiento de lo público mediante la atomización de los estudiantes con las supuestas “Becas por la patria” las cuales no son más que los bonos escolares o vouchers que desde la década de los 80 viene promoviendo la doctrina económica neoclásica, inspirada en las tesis de Milton Friedman, lo que significa que se dejará de financiar la infraestructura pública para que, mediante bonos, estos fondos terminen en manos de colegios privados, esto generará una competencia -que no debería existir- desigual que llevará a los colegios públicos a competir como si fueran empresas lo cual destruirá la necesidad real de la escuela que es la pedagogía y formación de ciudadanos para seguir reemplazándolo por la “rentabilidad” (reforzando así la idea de que la educación no es un derecho sino un servicio).
Lo anteriormente mencionado será agravado cuando vemos que en la propuesta educativa de Abelardo no se evidencia la más mínima intención del fortalecimiento de lo realmente público “Optimización de capacidad existente Facilita el uso de infraestructura disponible en el sector privado y mixto sin requerir expansión estatal inmediata”
Esto último que mencionamos sobre el sector privado y mixto solo nos da cuenta de que los verdaderos parásitos del Estado no somos quienes exigimos derechos sino los burgueses y sus lacayos quienes buscan robar por todos los medios el trabajo de los ciudadanos colombianos. Resumidamente lo que se propone es que el Estado renuncie a su OBLIGACIÓN de construir condiciones para el pleno desarrollo de la educación verdaderamente democrática y soberana que merecen las infancias y juventudes colombianas.
La falsificación ideológica de la "Libertad de Elección"
“No hay nada peor en la educación que democratizar la miseria y la mediocridad educativa”
La supuesta “libertad” que nos da el capitalismo y en este caso el plan educativo de Abelardo no es más que el fetiche ideológico y retórico con el que se disfrazan diferentes problemáticas como el hecho de ignorar la gran desigualdad socioeconómica en la sociedad colombiana y la imposibilidad de los sectores más pobres de Colombia de sostener a sus infancias en el sector privado o la otra opción es que con estos bonos solamente puedan acceder a colegios privados de mala calidad perpetuando de esta forma la precarización en los sectores pobres de Colombia.
Para el fortalecimiento del sector privado se necesitan en este caso consumidores de un servicio (estudiantes) pero para esto se necesitará desplazar del sector público hacia el privado y esto se hará con la siguiente propuesta: “Jornada Única Universal Desde La Primera Infancia Se propone la implementación de jornada única desde el inicio del gobierno. La evidencia muestra que el tiempo de instrucción es determinante en el aprendizaje y en la equidad del sistema” Nuevamente en esta propuesta vemos que el Estado se libra de sus responsabilidades como garante de derechos en la construcción de condiciones dignas para que el estudiante acceda a una educación gratuita y de calidad sin el debilitamiento del sector público mediante el fortalecimiento del sector privado como lo vemos en el siguiente enunciado:
“Vehículo acelerador de la jornada única universal → Permite movilizar de manera inmediata la demanda educativa hacia instituciones con capacidad instalada para operar en jornada completa. ” Este enunciado no es más que la declaración abierta de un saqueo a lo público y que lo privado no será temporal y mucho menos solidario, sino que será el destino final de los estudiantes de los sectores pobres, convirtiendo la necesidad de la jornada única en un lucrativo negocio privado financiado con el erario nacional.
La base de la educación son los profesores ¿Dignificación?
“En este marco, la transformación educativa exige una verdadera dignificación de la labor docente como condición esencial para garantizar la calidad del sistema. Este modelo fortalece el rol del maestro, reconociéndose como protagonista del proceso educativo, incentivando el mérito, mejorando sus condiciones y promoviendo su desarrollo profesional en un entorno orientado a la excelencia y los resultados. ” Vincular el rol docente con la eficiencia y los resultados en un atentado directo y violento contra la dignidad de los profesores del país, pues las condiciones materiales donde se desarrolla la labor docente no son iguales en Alto Baudó que en el barrio El Nogal en Bogotá y en este orden de ideas medir la labor docente bajo métricas de “resultados” establecidas en evaluaciones no es dignificación sino un mecanismo de explotación y de presión laboral para justificar despidos y baja de salarios.
Con la privatización del sector público no solamente se atenta contra el derecho a la educación, sino que de manera tácita se busca debilitar al sindicato más grande de Colombia, es decir, FECODE, y con esto la desmovilización de gran parte del movimiento social quitándole a los docentes el amparo del régimen público y al igual que los estudiantes terminará generando desempleo, más pauperización de la labor docente y atomización del movimiento profesoral colombiano.
En relación con la “Flexibilización curricular” resulta bastante contradictorio hablar de esto cuando en el mismo documento se menciona que al profesor se le medirá con base en resultados y eficiencia lo que dará como resultado un currículo mucho más rígido y que está claramente sometido al mercado capitalista y además con unos claros intereses imperialistas sobre nuestro territorio nacional, con esto el profesor terminará perdiendo su estatuto de intelectual para convertirse en un técnico encargado de cumplir con unas necesidades elementales del mercado.
La arremetida imperialista y neocolonialista estadounidense.
“Nos han dominado más por la ignorancia que por la fuerza… un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”
Tal como lo advirtió Bolívar hace más de doscientos años, es realmente alarmante que este modelo educativo se proponga que organizaciones internacionales que desconocen la realidad colombiana como la OCDE, el Banco Mundial y la corporación global de consultoría McKinsey & Company tengan lugar a la hora de opinar sobre cómo debe ser educado nuestro país.
Además de ser organizaciones que están al servicio de los imperios son organismos multilaterales que han agudizado la deuda, la dependencia y el saqueo en la periferia global, confiar en que nos ayudarán con nuestro sistema educativo es un acto de subordinación neocolonial; no van a propender por la formación de un sujeto libre, digno y soberano sino por la formación de un sujeto colonizado y sumiso.
El gobierno de Abelardo, en colaboración con estas organizaciones internacionales, comete un error al creer que la creación de un modelo educativo para Colombia parte de las necesidades del capital internacional y no de las necesidades particulares de los territorios colombianos. De esta forma la educación colombiana será una herramienta del capital internacional, que como mencioné anteriormente va a formar un sujeto sumiso, pero este no es el único problema, también al ser un modelo tecnocrático internacional desconoce la gran pluralidad étnica de Colombia borrando las necesidades de estas comunidades y la necesidad del estado y la sociedad de saldar las deudas con dichas comunidades.
El plan educativo de Abelardo de la Espriella pretende destruir los sueños de nueve millones y medio de jóvenes y niños y convertirlos en esclavos al servicio del gran capital. Nuestra labor es defender la educación pública, gratuita y al servicio del soberano y buscar las vías para la construcción de una nueva ley general de educación verdaderamente democrática, soberana y que sea acorde con las necesidades históricas de Colombia.

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