El día 1ƒ de julio de 1949 señala que el Partido Comunista de China ha vivido ya veintiocho años. Lo mismo que un ser humano, un partido político tiene niñez, juventud, madurez y vejez. El Partido Comunista de China ya no es un niño ni un muchacho menor de veinte años, sino un adulto. Cuando un hombre llega a la vejez, muere; lo mismo ocurre con un partido. Cuando las clases desaparezcan, todos los instrumentos de la lucha de clases -- los partidos y la máquina estatal -- perderán su función y dejarán de ser necesarios; por tanto, se extinguirán gradualmente y terminarán su misión histórica, y la sociedad humana pasará a una etapa superior. Nosotros somos lo contrario de los partidos políticos de la burguesía. Ellos temen hablar de la extinción de las clases, de la extinción del Poder estatal y de los partidos. Nosotros, al revés, declaramos de manera abierta que luchamos con energía precisamente para crear las condiciones necesarias que aceleren la extinción de todo esto. La dirección del Partido Comunista y el Poder estatal de la dictadura popular constituyen tales condiciones. Quien no reconozca esta verdad no es comunista. Tal vez no la comprendan aún los camaradas jóvenes que acaban de ingresar en el Partido y que no han estudiado el marxismo-leninismo. Deben comprenderla, pues sólo entonces podrán tener una concepción justa del mundo. Deben comprender que el camino que conduce a la abolición de las clases, del Poder estatal y de los partidos, es el que ha de seguir toda la humanidad; es sólo cuestión de tiempo y condiciones. Los comunistas de todo el mundo son más clarividentes que la burguesía.
Sobre la dictadura democrática popular/ Mao Tse-tung
Revista Poder Popular
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